La propuesta del nuevo territorio judicial desata el rechazo unánime
Si prospera la propuesta para crear una nueva demarcación judicial en España, más de sesenta mil ciudadanos lucenses tendrían un juzgado a dos horas (una de ida y otra de vuelta) de recorrido desde sus casas. La propuesta inicial del Consejo del Poder Judicial parte la provincia judicialmente únicamente en dos pedazos, en vez de los ocho partidos judiciales que hay actualmente. La idea está siendo acogida desfavorable de forma mayoritaria. Ayer, varios funcionarios judiciales, expresaron su asombro por el reparto. «Estaban en Puerto Banús, tomando o sol; colleron o mapa de España e tiraron as fichas. Caeran onde caeran, así fixeron o reparto», explicó ayer uno de los trabajadores de los juzgados lucenses.
Los promotores de este estudio indican que la actual ley por la que se rige la distribución judicial precisa cambios. Después de 24 años, «la situación ha cambiado notablemente: los incrementos y disminuciones demográficas, los flujos de población, los polos industriales, el polo urbanístico y turístico, las comunicaciones, los medios de transporte, las características orográficas y comarcales, las tecnologías de la información y de la comunicación, el modelo de oficina judicial, la forma de tramitar los procedimientos... han sufrido alteraciones especialmente significativas, hasta el punto de provocar serios desfases entre la estructura y organización territorial y las demandas y necesidades de una sociedad en constante y cada vez más profundo proceso de transformación», apunta una de las justificaciones del informe.
La propuesta para la provincia de Lugo resulta curiosa. A pesar de ser el territorio más amplio de Galicia tendrá menos demarcaciones judiciales que A Coruña, por ejemplo, que tiene menor extensión. Frente a los dos lucenses habrá cinco coruñeses, bien es cierto que la diferencia de población es abismal.
El reparto propuesto para la provincia lucense contempla 14 juzgados en la demarcación de Lugo. Ocho corresponde a la capital lucense y los demás serían dos de Monforte y los de Chantada, Sarria, Chantada, Becerreá y A Fonsagrada.
Para la demarcación de la zona norte, el número de oficinas judiciales previstas es de seis: dos de Mondoñedo, dos de Vilalba y dos de Viveiro.
En ningún caso, el informe establece cuales serán las cabeceras judiciales. Por lo que respecta a la de Lugo parece estar claro que será la capital, pero en cuanto a la de la parte norte y Terra Chá, nada se sabe.
Por las carreteras
Si los planteamientos, que de momento solo están en papel y en soporte informático, se llevan a cabo, la situación judicial para muchos ciudadanos lucenses se complica. Se verán obligados, cada vez que quieran recurrir a la justicia, a echarse a las carreteras y recorrer cientos de kilómetros.
Las zonas más afectadas son las de A Fonsagrada y Becerreá y puede que algunos puntos de Terra Chá. El estudio contempla que el partido judicial de A Fonsagrada da servicio a algo más de 8.000 personas. Buena parte de ellas, si nadie lo remedia, tendrán que desplazarse a Lugo. El actual partido judicial fonsagradino incluye a pueblos que están lindando con Asturias. Los municipios que incluye actualmente son los de Baleira, Fonsagrada, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz y Ribeira de Piquín. Son de los más alejados de la capital.
El problema de distancia se plantea también en el caso de la demarcación de Becerreá que da servicio a más de 11.187 personas. Algunos abogados dijeron que más de la mitad de la población se encuentra en núcleos muy alejados de la capital lucense. El partido becerrense incluye los concellos de Baralla, Becerreá, Cervantes, Nogais, Pedrafita do Cebreiro y Triacastela.
Nada dice el estudio qué ocurrirá con los vecinos de O Courel, adscritos actualmente a Monforte. Tampoco se sabe si los monfortinos tendrán que venir a Lugo a efectos de justicia. Actualmente ya lo tienen que hacer para los juicios de carácter penal. Testigos y acusados han de desplazarse a la capital porque el personal de los juzgados de lo penal lucense no va ni a ni a Viveiro, ni a Monforte (a esta demarcación suelen acudir una o dos veces al mes).
Desconcierto
Un abogado lucense dijo ayer que el desconcierto era total y absoluto y en tal sentido recordó que en algún momento se comentó la posibilidad de que cada partido judicial pudiera tener varias sedes. No sería descartable que se produjeran situaciones como, por ejemplo, que los habitantes de la zona de Monforte tuvieran que ir Sarria para tramitar denuncias civiles, mientras que en la ciudad lemista podrían ocuparse de las civiles, o viceversa.
La mayoría de los abogados consultados en los últimos días señalaron que es totalmente inviable dicho reparto porque, además, está mal hecho.
Que todo quede como estaba hasta ahora. No es momento ni económico, ni social, para andar con cambios y mucho menos como el que se plantea en la provincia de Lugo. Esa fue, en líneas generales, la filosofía que se transmitió en una reunión que tuvo lugar ayer en el Colegio de Abogados. En la misma intervinieron los delegados de todos los partidos judiciales que actualmente hay en la provincia.
El colegio elevará al Consejo General de la Abogacía y también a otros órganos el sentir de los profesionales lucenses. En el encuentro, presidido por el decano Félix Mondelo, también fue efectuado un rechazo absoluto a la denominada ley de tasas que contempla el pago por diversos servicios judiciales.
En la provincia los letrados están también muy molestos. Algunos aseguran que, en vez de dotar de los medios técnicos adecuados a las actuales oficinas judiciales, lo único que plantean es «ponerlo todo patas arriba». Indicaron que ni tan siquiera había un sistema interno de comunicaciones entre oficinas judiciales que se encuentran en un mismo edificio, como es el caso de los juzgados de Lugo.
Ayer el presidente de la junta de personal de Xustiza en Lugo, Efrén Álvarez, se mostró contrario a los cambios y planteó la necesidad de mejores dotaciones y abrir otros juzgados como uno exclusivo de violencia de género.
Un peregrino resultó herido como consecuencia de los mordiscos que le produjo un perro que lo atacó cuando se dirigía a Compostela. El incidente sucedió sobre las dos de la tarde del miércoles en Fillobal, en el municipio de Triacastela.
El caminante tuvo que ser conducido al punto de atención continuada de Sarria donde le apreciaron heridas de carácter leve. Según diversas referencias, el peregrino no llegó a presentar denuncia por lo sucedido.
Otro incidente en el camino de Santiago, en su discurrir por la provincia lucense, también se produjo en la jornada del miércoles. Sobre las once de la mañana, en el municipio de Samos, fue preciso establecer un dispositivo especial para la prestar atención a un ciudadano belga, de 49 años, que sufrió una lesión de tipo muscular.
El hecho de que se encontrara en un tramo en el que no era posible el acceso de una ambulancia, motivó un despliegue especial. Tuvo que acudir una patrulla de la Guardia Civil y también personal del 061.

No hay comentarios:
Publicar un comentario