¿Es necesario revisar la administración paralela? “Rotundamente, sí”. Luciano Fariña, miembro del Consello de Contas de Galicia, colaborador de Xornal, fue muy crítico con la creación y gestión de estos organismos, comúnmente denominados chiringuitos y que permiten “eludir los niveles de endeudamiento de la Administración pública”, sostuvo. En Galicia se contabilizan más de 150 entidades dependientes, entre entes, sociedades mercantiles públicas, fundaciones, consorcios y agencias, aunque la Xunta acaba de anunciar la supresión o refundación de 46 de ellos. Según el miembro del Consello de Contas, existe un problema de concepción. “Cuando la Administración no es capaz de resolver una cosa, un ente instrumental tampoco lo hará”, argumentó, y destacó la necesidad de analizar correctamente estos organismos para poder racionalizarlos.
Al igual que Luciano Fariña, pidió una revisión Pablo González Mariñas, profesor de Derecho Administrativo da Universidade de A Coruña, también colaborador de Xornal. A su juicio, la Xuntapodría asumir las funciones de estas entidades, “pero es algo que no interesa”, aseveró. En muchas ocasiones se ha denunciado la utilidad de estos entes para crear redes clientelares de los partidos que gobiernan a través de las contrataciones. En este debate, que se desarrolló en el marco de las primeras jornadas de Función Pública Galega, organizadas por la CSIF en Santiago, quedó también patente el “riesgo” de que los trabajadores de esta administración paralela se conviertan en empleados públicos.
En la mesa, moderada por María Val, subdirectora de Xornal de Galicia, estuvo también presente Ventura Martínez, asesor del CSIF, que denunció el retraso en el desarrollo de la Ley de Función Pública, “que permite que se generen estos chiringuitos por la puerta de atrás”.
Las jornadas, en las que participó también el director de Función Pública, fueron inauguradas por el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda.












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